Muchas veces plantearnos una meta o
un propósito puede ser relativamente fácil
De hecho muchas personas iniciamos
constantemente diferentes metas que queremos alcanzar, el problema es que
muchas de esas metas nunca las alcanzamos.
La gran mayoría de las personas que
tienen una meta que alcanzar fracasa cuando ya están a punto de lograrlo.
De hecho
el adagio popular dice: en la puerta del horno se quema el pan.
Que se necesita para mantenerse en la meta hasta el Final.
1. Es Necesario Sufrir. V 31 a “Y comenzó a
enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho,” Debemos entender
que en el camino a nuestras metas vamos a encontrar problemas o dificultades,
esos problemas hacen de nuestra meta algo especial e importante.
2. Debe Soportar el Rechazo de
muchos. V 31 b “y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y
por los escribas,” No todas las personas se alegran de nuestros triunfos y debemos
ver esto como algo normal. El adagio popular dice no somos moneditas de oro
para caerle bien a todo el mundo.
3. Debe asumir Riesgos con
propósito. V 31 c “y ser muerto, y resucitar después de tres días.” Jesús sabía
que moriría pero también sabía que resucitaría, las personas de éxito son
aquellas que saben que intencionalmente deben perder algo para ganar algo
mayor.
Los ajedrecistas expertos saben que
en algunas ocasiones deben perder un peón para poderle llegar al rey o para
matar una ficha mayor. El ajedrecista inexperto se goza matando todo lo que
encuentra no quiere perder o solo quiere ganar.
4. No Escuchando Comentarios que
nos Desaniman. V 32-33 “Esto les decía claramente. Entonces Pedro le tomó aparte y comenzó
a reconvenirle. Pero él, volviéndose y mirando a los discípulos, reprendió a
Pedro, diciendo: ¡Quítate de delante de mí, Satanás! porque no pones la mira en
las cosas de Dios, sino en las de los hombres.” las malas conversaciones
pueden dañar nuestra manera de pensar y hacernos dudar de la meta que queremos
conseguir. 1 Corintios 15: 33 “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”
5. No Tengas Miedo a Perder. V
34-35 “Y llamando a la
gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí,
niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar
su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del
evangelio, la salvará.” el miedo a perder nos llena de ansiedad y la
ansiedad nos llena de desesperación y lógicamente la desesperación nos hace
tomar malas decisiones.
6. Desechar todo Exceso de
Ambición. V 36 “Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y
perdiere su alma?” es normal que los seres humanos ambicionemos o anhelemos
algo, lo malo es cuando la ambición desmedida nos domina, la ambición sin
control nos quita la facultad de pensar.
7. No Avergonzarse de lo que se
quiere conseguir. V 38 “Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta
generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de
él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.” en lo
espiritual nuestra meta es Cristo, si nos avergonzamos de proclamar su nombre
el también él se avergonzara de nosotros.
En nuestras metas seculares es
necesario que amemos lo que hacemos y no nos avergoncemos, nosotros terminamos avergonzándonos
de algo sea secular o espiritual cuando hacemos las cosas por obligación y no
por Amor.
Lo más difícil no es empezar la
carrera a nuestra meta, lo más difícil es mantenernos en la carrera, cuando más
cerca estamos más ansiedad puede llegar a nuestra vida, ten paciencia y deja
que Jesucristo te llene de su paz. Solo así podrás llegar hasta el final de lo
que te haz propuesto.